La incidència del Factor Vi, el redescubrimiento

13 de Noviembre de 2015

21:30h. La Incidència del Factor Vi. C/Bonaire, 25. Sitges (Barcelona)

Queríamos cenar bien, al lado de casa y acompañados de un buen vino. Seguramente esto lo podemos hacer en muchos lugares, pero valoro especialmente aquellos lugares donde los detalles de cada plato son importantes y donde te pueden explicar el porqué de estos en cualquier momento. En pocas palabras: no se trataba de alimentar el estómago literalmente, también queríamos alimentar la mente de conocimientosos gastronómicos. Así que pensé en La Incidencia del Factor Vi. Hace años que conozco Ramón, su propietario, un apasionado de la cultura vitivinícola y la buena mesa. Y de hecho, no sólo lo conozco, sino que tengo otro vínculo con él y su restaurante: hace años hice el logotipo. De eso habían pasado 5 años y tenía ganas de ver lo bien que había evolucionado aquel proyecto que vi nacer. ¡Pensad que cuando hicimos el logo aún no había ni el local definido!

LOGO FACTOR VI - TARGETA

Entramos. La entrada ya habla por sí sola y la luz nos ofrece un ambiente intimista. No estamos ante un espacio con mesas y sillas colocadas al estilo bauhaus. Más bien al contrario, nos encontramos en un espacio con diferentes ambientes que da juego a poder disfrutar de diferentes situaciones: una barra con taburetes altos en la entrada; un espacio con sofás y mesas bajas; una sala más convencional; y una terraza que también está adaptada al frío del invierno. Y por el camino no falta una cava muy ordenada y vistosa.

Ramón nos ha guardado lugar en la terraza y sin dudar demasiado, habiendo leído toda la carta, decidimos hacer el menú degustación que mardamos con un Imperial de Can Rafols dels Caus. El menú degustación cuenta de cuatro entrantes para compartir, un segundo a elegir entre carne o pescado y un postre a elegir, pero mientras nos preparan el primero nos traen el vino y probamos unas chips de verduritas. De estas puede notar en su textura que no son prefabricadas. ¿Empezamos? Pongo el nombre, pero os invito a prestar atención a las imágenes para poderos trasladar al lugar con todos los sentidos.

  • Atún marinado, módena, ajo negro y xarel·lo texturizado (primer plato).

image3-2

  • Tataki de ternera con mostaza y vinagreta de citricos y pimientas (primer plato).

image4-2

  • Ravioli de txangurro con bogavante y jugo del rustido (primer plato).

image5-2

  • Revuelto de huevos de pagés con setas de temporada y bolets de temporada y cansalada (primer plat).

image6-2

  • Corvina a la plancha con tomate fresco y piñones sobre una cama de crema de espinacas (segundo plato).

corbina factor vi

  • Merluza a la plancha con tomate fresco y piñones sobre una cama de crema de espinacas (segundo plato adaptado).

image7

  • Pastel de queso al vapor con confitura de fresas y galletas de almendras.
  • Espuma de coco, chocolate blanco y fruta de la pasión.

image2-2

La experiencia fue espectacular, de aquellas en las que no te importaría pasar horas y horas en el restaurante. Y como ya se intuye en las palabras precedentes, en los segundos platos Ramon nos propuso hacer una prueba: ver cómo un mismo plato puede cambiar radicalmente su sabor en función del pescado que pongamos. En este sentido, la merluza era buena, pero la corvina nos enamoró. El revuelto de setas era indescriptible. Y los postres, no tienen perdón. Si váis, esta es una muy buena opción.

image8

Me gustará volver pronto. Nos quedaron muchos platos vinos y postres por probar. ¿Vosotros lo conocíais? ¿Cuál ha sido vuestra experiencia o plato estrella?