Muéstrame la diferencia

Les gusta lucir cachete, enseñar carne, no se sonrojan y son impuntuales por naturaleza. Podría estar hablando de un grupo de personas, decidan ustedes mismos de cuál, pero tengan cuidado con los estereotipos, estos pueden jugarnos una mala pasada.

Lo cierto es que no les hablo de ningún grupo de personas, les hablo de melocotones. Pero, ¿todos los melocotones encajan en estas características? Hagan sus apuestas mentales, aunque lo cierto es que haya ciertas dificultades de que puedan servir para todos.

Si queremos destacar, ya sean productos, marcas, empresas o personas, a la hora de hacerlo debemos sacar a relucir lo que nos diferencia e intentar ser relevantes. Y eso es lo que han hecho los Melocotones de Calanda, no todos los melocotones. No les importa quedarse al desnudo, por ellos su lema, lo que en publicidad llamamos eslogan de campaña, es “Así, sin tapujos”.

     

 

Mientras nos muestran sus cualidades en unas sensuales y apetitosas fotografías, a la vez que las verbalizan a voces en los titulares, cuando nos acercamos a ellos son capaces de darnos argumentos y explicaciones sobre los mismos. Su reivindicación no es banal, está cargada de motivos. Por ejemplo, dicen no sonrojarse y lo exponen apelando a que en su variedad el rojo no asoma nunca en su piel, siempre se mantienen en una tonalidad amarilla. Y ello, como decimos en publicidad, lo hacen en el body copy (cuerpo de texto).

Después de autoconocerse y detectar que sus diferencias les hacen especiales, los Melocotones de Calanda decidieron unirse y crear un sello gráfico para poder identificarse. Vayan dónde vayan siempre lo llevan puesto y es lo que en publicidad llamamos logotipo. Pero más allá de conocer sus aspectos, también detectaron que tenían una lucha común y decidieron aunar esfuerzos creando lo que en publicidad llamamos campaña publicitaria. Así, dotando de coherencia verbal, tipográfica i visual los elementos crearon una campaña publicitaria formada por distintas gráficas publicitarias con el objetivo  de defender así su causa ante la cantidad de melocotones que había en el mercado. Pero, además, también consiguieron distintos apoyos institucionales con los que nos dicen que no están solos en su lucha y que lucen orgullosamente en el pie de su cartelería. Y por aquello de no dejar a nadie con dudas, también decidieron incluir su página web donde ampliar los motivos de su causa, lo que en publicidad llamamos call-to-action (llamada a la acción).

     

Así, llegados a este punto, más que hablar del Melocotón de Calanda, teniendo en cuenta un producto, un logotipo, un titular, un body copy, un eslogan y un call to action, además de apoyos institucionales, hemos hecho un repaso de los elementos básicos de una gráfica publicitaria. A lo que no se le debe olvidar el aliño de la un buen trabajo gráfico y redaccional y el sazonador que aporta una investigación de producto y de mercado.

Sin todos estos ingredientes, en el ámbito publicitario, nos podemos encontrar ante un decir por decir, un decir sin aportar nada, cuando realmente lo que se debe dar a conocer es aquello que te hace especial. Si me lo muestras todo podemos llegar a la saturación acabando por desviarnos del objetivo. Necesito saber porqué te debo elegir, qué te hace diferente.  Si me quieres seducir, muéstrame la diferencia.

Post publicado originalmente en el blog del Grado en Publicidad, Relaciones Públicas y Marketing de la Facultat de Comunicació i Relacions Internacionals Blanquerna