Puigdemont, Presidente 2.0

Levantemos la mirada de Twitter” decía el sábado pasado el actual Presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en réplica a Inés Arrimades durante el debate de investidura en el Parlament de Catalunya. Le aplaudo.

Porque son palabras de una persona que hace muchos años que apuesta y participa del mundo 2.0. En Sobirania.cat, un libro sobre la revuelta política en Internet escrito por el periodista Saül Gordillo, aparece como uno de los 200 protagonistas claves para entender las redes catalanas desde una lectura que combina política e Internet. En este sentido, Puigdemont fue uno de los primeros en formar parte de la blogosfera catalana y fundador de Catalonia Today, una revista sobre Cataluña escrita en inglés con publicación impresa y digital.

Y en esa réplica no sólo daba respuesta a Inés Arrimades, daba una lección que traspasa fronteras políticas. Porque sí, se puede estar presente en la red y tener los pies en el suelo sabiendo qué es lo que sucede más allá del entorno virtual. Sabiendo que pasa a tu alrededor. Aquellos que alguna vez han tenido que oír (y me incluyo) frases como “para poder estar en la red se ha de tener tiempo libre”, entre muchas otras que como esta esconden un trasfondo lleno de reproches, le estamos agradecidos. Se puede estar en la red y hacer “vida normal“. No pasa nada.

Porque tenemos ante nosotros el primer presidente de la Generalitat de Catalunya que tiene la red incorporada en su ADN. No la han forzado ni la han tenido que convencer para estar allí. Estaba y está por voluntad propia, lo que le permitirá tener una visión más clara de su funcionamiento y de lo que se cuece. Cuando uno conoce el territorio, lo domina más que cuando no ha ido nunca y se lo explican. Me entienden, ¿verdad?

Porque cuando estaba en la alcaldía del Ayuntamiento de Girona tuvo muy clara la respuesta a una cuestión que, aún hoy en día, causa urticaria a muchos políticos que ocupan cargos en las instituciones públicas. Nada más lejos que poder diferenciar y hacer convivir las cuentas personales llevadas por la persona que ostenta el cargo, en este caso su cuenta de Twitter era (y sigue siendo) @KRLS,  y las cuentas institucionales que van con el lugar que ocupas en un momento determinado, en este segundo caso la cuenta de Twitter era @alcalde_gi.

En cuestión de días han podido ver un Carles Puigdemont cercano, directo y llano. Son muchas las personas que lo empiezan a conocer. Los de la subespecie del mundo digital seguramente hace tiempo que le seguimos la pista o en algún momento nos lo hemos podido cruzar en alguna conversación. En mi opinión, el otro día vimos un Puigdemont tal cual es, sin florituras. Vimos como aquello de dar una imagen digital que sea coherente con una imagen real se hacía realidad. Y creo que si ya ahora en este ámbito la Generalitat de Catalunya está muy avanzada respecto de otras instituciones públicas de su entorno, teniendo en cuenta la trayectoria de Puigdemont, ahora todavía podrá salir más reforzada.

Artículo publicado en L’Eco de Sitges el 15 de enero de 2016